“En la era de la información, el robo de identidad es un delito cada vez más común”, asegura Héctor Barak, director general de Fellowes Ibérica que advierte sobre el peligro del robo de identidad, fruto de la sustracción indebida de documentos relacionados con la campaña 2007 de declaración de la renta que se iniciaba el pasado 2 de abril y que se cerrará el próximo 2 de julio.
Según datos recogidos por la campaña, No más fraude del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, en el año 2003 unos siete millones de personas fueron víctimas del robo de identidad. “Los documentos con información personal fácilmente accesibles: recibos bancarios, datos médicos, facturas, tarjetas de crédito y un largo etc. que con frecuencia y sin pensar tiramos a la papelera, se han convertido en un gran negocio para los ladrones de identidad”, explica Barak.
Consejos
Ante esta amenaza, los expertos recomiendan que las personas físicas, también grandes empresas y pymes, se informen correctamente de cuáles son los documentos que hace falta guardar durante un periodo de tiempo determinado y cuáles deben destruirse en el momento de hacerse consultado.
Desde Fellowes han recopilado las siguientes recomendaciones al respecto:
- Declaraciones de la renta: durante cuatro años desde el año de presentación. La Agencia Tributaria puede comprobar las declaraciones de IRPF hasta cuatro años después de su presentación Por ello, durante este periodo es necesario guardar tanto la declaración presentada como los documentos que la sustentan.
De acuerdo con esto, la declaración sobre 2006 que se presenta este años, 2007, hay que guardarla hasta el 2011.
- Extractos de declaraciones sobre cuentas e inversiones sujetas a impuestos: lo recomendable es que cuando se reciben los extractos anuales, el usuario destruya los mensuales y/o trimestrales almacenados durante este periodo.
- Extractos bancarios: Excluyendo los que sirven para la declaración de la renta de forma específica, el resto deben ser destruidos de forma adecuada cuando se hayan revisado y descartado errores.
- Extractos de tarjetas de crédito. Sólo los relativo a grandes compras como joyas o grandes electrodomésticos deben guardarse porque podrían ser necesarios como comprobante para la garantía de los productos.
- Donaciones solidarias, tanto si ha realizado donaciones de forma privada como a través de empresa, recuerde que el único documento que reconoce hacienda para poder practicar la deducción por donaciones es el certificado emitido por la entidad con los requisitos dela Ley 49/2002.
- Resguardos de pagos, es un craso error, de acuerdo con los expertos, aunque es un error muy habitual, estos documentos contienen toda la información que un ladrón de identidad necesita para, por ejemplo, abrir una cuenta suplantando la identidad de un particular. Por lo tanto, lo aconsejable es destruirlo de forma eficaz inmediatamente. Como excepción, solo se deben conservar durante tres meses los relativos a la solicitud de una hipoteca.
- Extractos de cajeros automáticos, sin ninguna salvedad, lo recomendable es que se destruyan convenientemente tras su consulta.
- Recibos sin importancia para la declaración, deben destruirse al año de su emisión.
- Planes de ahorro o jubilación, es una de los casos en los que se recomienda guardar de forma indefinida este tipo de documentos que justifican las contribuciones a planes de ahorro o jubilación. No obstante, es importante saber que las entidades responsables de estos productos tienen obligación de facilitar la información histórica del mismo.
- Las pólizas de seguros, testamentos y otros documentos legales, la otra gran excepción, deben conservarse siempre y de forma indefinida.
En resumen, la mayor parte de documentos se guardan de forma innecesaria y además, esta actitud supone un riesgo: “Hay que tener en cuenta que en este tipo de materiales no es válida cualquier tipo de destrucción, lo mejor es usar una destructora preparada para destruir tanto papel como Cds y tarjetas de crédito que realice un corte diagonal”, advierte el director general de Felowes Ibérica. Desde esta empresa, aseguran que los equipos destructores se están convirtiendo en algo de uso cada vez más habitual por empresas y particulares
Lo cierto es que la oferta actual en destructoras tanto de papel como de Cd es amplia y completa, incluyéndose modelos tanto para el hogar como las pymes y las grandes organizaciones que requieren altas garantías de seguridad y rendimiento. Para Héctor Barak no hay duda: “Los ladrones de identidad no roban lo que no pueden leer”.
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